
La vida es tan corta que cuando me quiera dar cuenta ya no voy a poder seguir dsfrutando de esos Milkas que me llenan de endorfinas y agrandan mis cachetes. No es algo que tenga mucha relevancia para algunos pero hoy en día con 18 años creo que no se que seria si no me hubiera levantado al escuchar al gato feo ronronearme al odio despues de sarandearme su cola por la cara y hacerme cosquillas, y darme cuenta que mis mejillas ya se habian secado durante la noche, porque es asi las cosas pasan y cuando menos querés. Hay dos viejos sentados en el banco de plaza y ya tienen dicho todo, a esta edad para qué si me quedan todavia apoximadamente 10 años para encontrar a esa persona que me caliente el lado derecho de la cama. Por eso pienso seguir comiendo chocolate para setirme feliz. Porque tengo ganas de sentir el viento salado en mi cara nuevamente, mientras las uñas de los pies se me llenan de arena húmeda y pienso en cuantos peces estarán dando vueltas allá abajo mientras la gente nada y se llena de su perfume, ya empecé a jutar plata en una caja de zapatos, donde más podia ser, para poder irme uno de estos fines de semana largos a sentir esa sensación nuevamente y desintegrarme en ese sonido mientras alguna que otra melodía reggae me acompañe en la mente y de seguro me traiga buenos recuerdos, que hoy en día no son más que eso. Ayer ya pasó y mañana quién sabe que pasara pero si te atascás pensando en algunas de esas variables del tiempo te perdes de lo que pasa hoy y no todos los días se puede ver a un pájaro muerto en la vereda o se pueden hacer nuevos amigos al compás de las canciones de Cris Morena esa babysister de mi generación que te alentaba a seguir adelante cuando se le salia el brazo a la muñecao le cortabas el pelo con la esperanza de que volviera a crecer y caias en la realidad de que eso no iba a pasar y es lo mismo pero cambio la casita de muñecas y ahora Cris ya es abuela y esperanzas nunca las pierdo pero tampoco pienso quedarme barada en el camino de esta vida que a veces se pone un toque cabrona y te explica con tabla como son las cosas, que uno más uno es dos y catro por cuatro dieciseis. La marea trae muchas más cosas que historias de amor escritas en una botella, algunos nos tocan cosas buenas a otros no tanto pero seguimos siendo iguales y la escencia no cambia, quien nació gallo morirá gallo. Y aunque muchos no vean lo que corre por debajo de las tripas el aire que se respira es el mismo y las vibraciones siguen siendo positivas y no van a cambiar, porque ni los más fuertes tornados van a poder contra eso y es asi la fuerza de la naturaleza, la que te empuja adelante cuando la inercia te tira para atrás. Las almas saben bien de sus semejantes y hacia quien correr para recibir ese fuerte abrazo que a veces tanto esperamos y nunca llega y si la vida hace que seamos dos extraños es porque asi elegimos, porque nadie más que nosotros podemos elegir y no hay que tirarse por balcones las cosas vienen solas y entran por el ventanal y nos sorprenden esa tarde de verano tomando mate y comiendo bizcochitos con la abuela que te dice que la vida no es un sueño pero tampoco podés transformarla en pesadilla. Verdad como que el amor es más fuerte que cualquier otro sentimiento pero que tampoco nadie núnca murio de amor y quizás esto es un invento de la sociedad para seguir en esa dependencia que se nos va cuando el título de hijo empieza a sacar canas. Pero si lo pensás de alguna manera somos el bicho ese que se diferencia de los demas por pensar y tener sentimientos que la mayor parte de la vida los dejamos controlar por la razón y los reprimimos, entonces ahi caemos en el para que sentir, la mente domina al cuerpo pero hasta que punto a los sentimientos si Cupido no deja de equivocarse hasta ese día que ya estás frustrado y viejo y se copadece. Y la verdad es esa, las ganas de comer no vuelven y el sueño no llega, la cabeza carbura a mil y ahi la mente nos da la respuesta, poné buena música y dejalo pasar, la vida es tuya y nadie puede robartela al menos que lo permitas o caigas en el estúpido estado de enamoramiento que no le deseo a nadie que haya nacido en la década de los 80's. Más allá de eso siempre va a haber tiempo de tomar envión, respirar profundo y correr hacia adelante siguiendo al corazón y los sentimientos, gente buena hay en todas partes son los menos pero los hay, tantos como perros con tres patas. El destino nos dirige en esos momentos que preferimos no sentir y le echamos culpas a el que tanto se hace rogar. El hoy es parte del destino?.Y sino viviremos toda la vida arrepintiendonos y recordando eso que nos pedia endorfinas continuamente para disimular el cadaver. Pero lo importante es seguir, ya vendrán tiempos mejores de menos frío y pelo con salitre :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario