Yo no quiero que se olvide nada.
Pero le tengo tan poquita confianza a mi memoria, que te propongo dividirnos los recuerdos:
No, no me digas que peguemos fotografías en un álbum :
en esa caja hay cientos de millones de álbumes de fotografías.
Tampoco me pidas que lo escriba en un cuaderno.
En esa caja hay cientos de millones de cuadernos.
Lo nuestro, lo que vivimos vos y yo en estos años de amor, solamente permanecerán vivo si lo anotamos en el corazón.
La mitad de un recuerdo cada uno, y de vez en cuando juntarnos a armarlos, y hacer vivir de nuevo las horas amarillas de sol, las horas celestes de las tardes movedizas como ríos.
Las horas de sal no. La sal hace arder los ojos y los pone a llorar.
Vos quedate con el beso y yo con el temblor.
Vos con la música y yo con la letra de las canciones que nos gustan.
Vos quedate conmigo.Yo me quedaré con vos.
Así, de esta manera, sólo estando juntos podremos ser vos y yo.
Y no me digas que ésto es una trampa para atarte.
Porque yo lo sé bien : sí, es una trampa para atarte.
Una de esas trampas sin malicia, totalmente permitida en el amor.
No me quites el aire que respiro,
No me quites el sueño que me calma,
No me sueltes la mano en la tormenta.
No desates tu alma de mi alma!
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